Recargar un vehículo eléctrico en una electrolinera costaría el triple que un diésel

Actualmente recargar un vehículo eléctrico con los cargadores que el Gobierno pretende que las estaciones de servicio instalen cuesta el triple que repostar un vehículo de gasóleo para la misma distancia.

100 Km por 24 euros

Recorrer 100 kilómetros con un vehículo diésel supone 8 euros; en el caso de la gasolina 14. Mientras tanto, recorrerlos con electricidad supone un coste de 24 euros para que el negocio consiga una rentabilidad anual del 6,5 %. Si queremos igualar el coste del diésel y de la recarga eléctrica, la electrolinera debería recibir, entre otros, una subvención del 70 % de la inversión inicial y reducciones de costes eléctricos y laborales. Información recogida en un informe reciente de la Real Academia de Ingeniería.

El nuevo borrador de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética establece que las gasolineras con ventas superiores a cinco millones de litros deberán instalar un punto de recarga eléctrica de 22 kW.

Desde el sector de las estaciones de servicio se considera que los plazos son totalmente precipitados y que los puntos de recarga actuales no son para nada rentables debido a la escasez de demanda.

Con unos 10.000 vehículos eléctricos puros en circulación y los cálculos del informe de Propuestas para el fomento de la movilidad eléctrica, realizado por el Observatorio Energía e Innovación de Endesa de la Real Academia de Ingeniería, estiman que sin ayudas públicas es imposible que se rentabilice la inversión de la electrolinera durante su vida útil.

El documento del Gobierno plantea unos costes aproximados de inversión para un cargador de 22 kW de 30.000 euros, frente a un coste real de mercado, cuyas cifras oscilan desde los 20.000 hasta los 70.000 euros.

Asimismo, hay que sumar con una vida útil de siete a diez años, hay que añadir los costes de explotación (energía eléctrica, mantenimiento, comunicaciones, etc.)

¿Cuánto debería costar?

Con esta instalación se pueden abastecer unos 10 vehículos diarios que recargarán unos 10 kWh, de acuerdo con las cifras que maneja la normativa europea. El precio del kWh se debería vender a 1,21 euros para una rentabilidad del 6,5 %.

Este coste es tres veces superior a lo que equivaldría en gasóleo (0,4 euros por kWh) con un coste por litro de diésel de 1,1 euros (ahora en 1,35 euros). En caso de contar con un vehículo diésel que consumiera 7 litros a los 100 Km, deberíamos desembolsar 8 euros; el caso del coche eléctrico subiría hasta los 24 euros. Si contáramos con un cargador más potente el precio aumentaría todavía más.

Medidas necesarias

Las medidas para que la carga eléctrica fuera tan barata como el diésel pasarían porque la electrolinera contara con tarifas especiales, no pagara término fijo de potencia, que la Administración asumiera los costes de personal, además de cobrar una subvención del 67 % del valor de la inversión inicial.

Fuente: http://bit.ly/recargaelectrica

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