Modalidad de prepago… ¿por qué se hace y para qué sirve?

La modalidad de prepago en una estación de servicio, se está volviendo cada vez más habitual, sobre todo en España.
Hay que mentalizarse que no es un sistema para causar malestar al cliente a la hora de ir a repostar, se implanta sobre todo, para garantizar la seguridad tanto del trabajador como la del cliente.

Tener los surtidores en prepago, ha existido siempre, pero hoy en día es más habitual de lo que parece, así que, vete haciendo a la idea:

Con cierto temor, el llenado no acaba en pago: ya sea por fallos internos en el pago o a veces son intencionados, pero también por desgracia son por puro despiste:

– Clientes que entran en la tienda y salen pensando que han pagado.
– Clientes que van con el móvil o con prisas.
– Conductores que creen que otra persona del coche ya abonó el importe.
– Desde primera hora, vamos con el automático puesto y se nos puede olvidar la cartera.

El resultado en todos los casos anteriores: combustible servido, pero no pagado. Estas situaciones suponen una gran pérdida económica para las estaciones: reclamaciones, gestiones administrativas y mucho tiempo invertido para poder gestionar esa pérdida.

También existe el riesgo de que vayas a efectuar el pago de tu combustible (porque hay gente que prefiere pagar antes que echar) y el datáfono en ese mismo instante no funciona…

O simplemente uno se despista y coge la manguera equivocada y empieza a repostar…¡pasa muchísimo a menudo!.

Aquí entra en juego el Prepago.

Modalidad de prepago

El prepago se creó para garantizar que el suministro se lleve a cabo sin ninguna fisura tanto por parte de la estación y del cliente.

Imagina que estas repostando tu vehículo y al entrar a pagar, el sistema de cobro por tarjeta no se encuentra disponible por fallos de conexión o similar y no tienes efectivo… ¿qué haces? Al final es ponerte en una situación un poco incómoda ¿verdad?.

Entre otras cosas el prepago ofrece seguridad para ambos, pero también agiliza el trabajo del personal, se reducen malentendidos y se eliminan las tan temibles fugas, que, por desgracia, es más habitual de lo que uno se podría imaginar.

Si quieres llenar, procede a hacer un prepago grande y no te preocupes, porque la diferencia se abona en el mismo método de pago.
De esta forma también:
– Controlas lo que gastas.

– Sabes que el combustible que vas a repostar es el que necesitas.

– Sabes la cantidad que vas a repostar y no te llevarás ninguna sorpresa a la hora de pagar.

La próxima vez que te pidan pagar antes de repostar no es por desconfianza: es simplemente una forma de hacer las cosas más seguras y eficientes para todos.

Conclusión

El prepago ha venido para quedarse, para garantizar la seguridad de todos.